PRÁCTICA 23: MANEJO ÉTICO DE LOS ANIMALES EN EL LABORATORIO PRIMERA PARTE

PRÁCTICA 23

MANEJO ÉTICO DE LOS ANIMALES EN EL LABORATORIO

PRIMERA PARTE

Dr. Ph.D. Jorge Valenzuela-Rendón

Dr. Gerardo Carrillo

M.V.Z. Adriana Damaris Salinas Villarreal

 

 

 

 

 

Después de analizar y discutir las siguientes normas relacionadas con el manejo ético de animales de laboratorio procede a contestar el cuestionario.

 

 

A continuación se presentan algunas de las disposiciones legales existentes acerca del manejo de animales.

Revisa estas disposiciones y analízalas detenidamente de manera persona, con tu equipo de trabajo y con tu Profesor.

 

LEY DE PROTECCIÓN A LOS ANIMALES

PARA EL ESTADO DE NUEVO LEÓN

 

CAPITULO I

DISPOSICIONES GENERALES

 

Artículo 1.-  La presente Ley es de orden público e interés social y tiene por objeto regular la protección a los animales que se encuentren dentro del Estado de Nuevo León por ser parte del ambiente, útiles al ser humano y tiene los siguientes objetivos:

 

  1. Evitar el deterioro de la fauna doméstica y los animales que acompañan al ser humano;
  2. Propiciar la conservación y protección de los animales, así como el respeto y consideración hacia los mismos;

III. Fomentar el trato humanitario hacia los animales y sancionar el maltrato contra los mismos;

  1. Fomentar en la comunidad actitudes responsables hacia los animales; y
  2. Establecer la regulación sobre la utilización de animales para labores de tiro, carga y monta; para la realización de experimentos y operaciones quirúrgicas; para su cría, enajenación, exhibición, traslado y sacrificio;

CAPITULO III

DEL MALTRATO A LOS ANIMALES

 

Artículo 11.- Queda sujeto a sanción cualquier acto de maltrato un animal, ya sea intencional o culposamente.

Para los efectos de la aplicación de esta Ley, se entenderán por actos de maltrato a los animales los siguientes:

  1. Los actos u omisiones carentes de un motivo razonable o legítimo y que sean susceptibles de causar a un animal dolores o sufrimientos considerables o que afecten gravemente su salud;
  2. El torturar o golpear a un animal por maldad, brutalidad, o grave negligencia;

III. El descuidar la morada y las condiciones de movilidad, higiene y albergue de un animal a un punto tal que esto pueda causarle angustia, hambre, sed, o bien que atente contra la salud y bienestar, y el tener sujeto o amarrado a un animal de forma temporal, o permanente;

  1. Los actos contra natura efectuados por un ser humano a un animal, así como la muerte producida utilizando un medio que prolongue la agonía del animal, causándole sufrimientos innecesarios;
  2. Cualquier mutilación orgánicamente grave, que no se efectúe por necesidad y bajo el cuidado de un Médico Veterinario o persona con conocimientos técnicos en la materia;
  3. Toda privación de aire, luz, alimento, bebida o espacio suficiente que cause o pueda causar daño a la vida normal de un animal; o mantener animales en áreas donde no puedan moverse en todas direcciones o en pasillos o lugares obstruidos;

VII. El abandono deliberado en la vía pública y en lugares de alto riesgo y peligro para su supervivencia.

VIII. La destrucción intencional de huevos de aves con fin distinto al consumo;

  1. El suministrar a los animales de forma intencional o negligente, sustancias

u objetos que causen o puedan causar daños al animal; y

  1. Las demás que determine la presente Ley o su Reglamento.

 

 

CAPITULO V

DE LA REALIZACIÓN DE EXPERIMENTOS

Y OPERACIONES QUIRÚRGICAS A LOS ANIMALES

 

Artículo 18.- Para la realización de algún experimento con animales, se requiere la autorización correspondiente, la cual será expedida por las autoridades sanitarias del Estado.

Artículo 19.- Los animales sujetos a experimentos de vivisección deberán ser insensibilizados, curados y alimentados en forma debida antes y después de la intervención. Si las heridas son de consideración o implican mutilación grave, el animal será sacrificado al término de la operación.

Artículo 20.- Las intervenciones quirúrgicas en animales y la práctica de técnicas reproductivas por extracción de semen a través de electroeyaculador, inseminación artificial, transferencia de embriones y sexado, así como división de los mismos se llevarán a cabo por personal profesional con título de medicina veterinaria, o por quien posea los conocimientos técnicos requeridos.

Artículo 21.- Salvo las excepciones que señale la legislación, queda prohibido el cometer actos susceptibles de ocasionar la muerte, mutilación o modificación negativa de los instintos naturales de los animales. Esta prohibición no comprende la muerte de animales destinados al consumo humano.

 

 

  1. Técnicas experimentales

8.1. Analgesia y anestesia.

Cualquier procedimiento que cause mayor dolor o molestia en los animales, que la producida por inyección o marcaje en orejas, requerirá el uso de tranquilizantes, analgésicos o anestésicos. Si es necesario efectuar un procedimiento doloroso sin el uso de anestesia, analgésicos o tranquilizantes, porque su uso afectaría los resultados o propósitos del experimento, éste debe ser aprobado por el Comité.

La elección del fármaco a utilizar debe ser responsabilidad del investigador, quien puede consultar con el

Médico Veterinario. Los signos que deben ser evaluados en la medida de lo posible en los animales anestesiados se señalan en el Apéndice C Informativo.

No se permitirá la utilización de relajantes musculares o drogas paralizantes del tipo de la succinilcolina, guayacolato de glicerol o curariformes ya que no son anestésicos. Sólo se podrán utilizar estas sustancias en combinación con analgésicos de efecto conocido en proyectos aprobados por el Comité.

La dosificación seleccionada dependerá primero de los efectos, ya sea por sedación, analgesia o anestesia y después con base en la ruta de administración (I.V., I.M., I.P., S.C., oral). La selección de la dosis dependerá de la especie, cepa o raza, edad, porcentaje de grasa en el cuerpo y condición del animal.

El animal debe de ser manejado siempre con cuidado pero con firmeza, procurando la seguridad del personal que lo manipula. Se debe evitar la lucha y el estrés en todo momento, ya que la excitación prolongada puede alterar la circulación y el estado metabólico del individuo e inducir un estado de choque.

Previo a la anestesia los animales deben someterse a un periodo de ayuno suficiente para vaciar estómago, con el fin de prevenir la regurgitación o aspiración del contenido gástrico.

Además de las consideraciones mencionadas en la elección del anestésico o analgésico, se deben contemplar las siguientes:

  • Sustancias como la ketamina pueden utilizarse en combinación con agentes relajantes musculares que potencialicen su acción y optimicen su efecto como los tranquilizantes que producen analgesia y sedación.

 

8.1.1. Preanestésicos.

Se recomienda el uso, siempre que el procedimiento experimental lo permita de tranquilizantes, analgésicos y anticolinérgicos antes de suministrar el anestésico. Los preanestésicos, tranquilizantes y analgésicos ayudan a inducir la anestesia más suavemente, dado que reducen o eliminan la etapa de excitación. Los tranquilizantes reducen la aprensión del animal, lo cual facilita su inmovilización para la inyección intravenosa.

Los narcóticos y tranquilizantes que se administran como preanestésicos también reducen la cantidad general de la dosis de anestesia que se requiere y por lo tanto incrementan el margen de seguridad. La única desventaja del uso de estas drogas es que enmascaran las etapas y planos de la anestesia. Los colinérgicos, como la atropina, reducen las secreciones e inhiben el efecto de la estimulación vagal.

8.2. Administración de fluidos y sustancias.

La administración parenteral de fluidos y sustancias deberá hacerse conforme a las prácticas clínicas y científicas generalmente aceptadas en el animal sujeto o inmóvil. Si la técnica causa estrés o dolor, se usarán sedantes, analgésicos o anestésicos, a menos que esté contraindicado en el protocolo experimental, en cuyo caso deberá contar con la aprobación del Comité.

 

  1. Eutanasia

9.1. Objetivo.

Este capítulo tiene por objeto describir los procedimientos empleados para inducir de manera humanitaria la muerte de los animales (eutanasia) empleados en la investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación, pruebas de laboratorio y enseñanza, con el propósito de eliminar o disminuir al mínimo el dolor y el estrés previo y durante el procedimiento; para lograrlo cualquier técnica aplicada debe causar en el animal: rápida inconsciencia, paro cardiaco y/o respiratorio y pérdida de la función cerebral. Además, debe reducir al mínimo la perturbación emocional, la incomodidad y/o el sufrimiento experimentado por la persona que lleve a cabo el procedimiento.

 

9.2. Consideraciones generales.

9.2.1. Concordancia con otras leyes.

Los métodos y agentes descritos deben aplicarse de acuerdo con las leyes federales y estatales aplicables que gobiernan la adquisición, posesión, comercio, transporte, prescripción médica, suministro, empleo, uso y consumo de fármacos y medicamentos; lo relativo a la salud ocupacional; y al impacto

medio ambiental.

9.2.2. Selección de métodos.

No existe un solo método de eutanasia que se aplique a todas las especies y a todas las circunstancias.

Los criterios para seleccionarlo deberán incluir: la compatibilidad con los propósitos del protocolo experimental; la capacidad de producir inconsciencia y muerte rápidamente; su confiabilidad; y su seguridad para el personal.

9.2.2.1. La responsabilidad de la selección del método de eutanasia recae en el investigador y/o el Médico Veterinario responsable.

9.2.2.3. La selección y aplicación del método deben hacerse de acuerdo a los más altos principios éticos y de conciencia social.

9.4. Métodos recomendables.

9.4.2. Fármacos no inhalables.

9.4.2.2. Derivados del ácido barbitúrico.

9.4.2.2.1. Todos los barbitúricos son recomendados para la eutanasia, ya que inducen inconsciencia con sólo el dolor mínimo o transitorio de la venipuntura. Los más deseables son los más potentes, de más larga acción, estables en solución y baratos, tales como el pentobarbital sódico y el secobarbital.

9.4.2.2.2. La velocidad de acción de los barbitúricos depende de la dosis, la concentración, velocidad y vía de administración, las cuales deben combinarse para inducir la eutanasia suavemente y con mínima

incomodidad para el animal. La dosis de pentobarbital sódico administrado por vía intravenosa es de 90 a 210 mg/kg, para la mayoría de las especies; ratas y ratones requieren una dosis mayor (120 a 210 mg/kg).

 

A continuación te mostramos las hojas de control de los animales en el laboratorio:

 

 

 

 

Después de estudiar este material.  Discútelo con tu equipo de trabajo y tú Profesor, pero  recuerda que lo que escribas en este Manual debe ser siempre tu opinión personal, no la opinión del equipo.

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